81 LA MÚSICA TRADICIONAL GALLEGA. LOS GAITEROS DE FERROL

 

                                              

                                                                                                                              

                                                                                              .. que eu podo decirche:

                                                                                                non canta, que chora.

                                                                                                                                                                        Rosalía de Castro   

Dentro de la música popular, con el nombre de gaita se conocen varios instrumentos de viento de similares características, siendo la gaita gallega para muchos la gaita por antonomasia. Aunque sus muchas variantes se extendieron por el Mediterránea, el noroeste de Africa y el oriente europeo, el área actual de mayor difusión y conocimiento es el arco atlántico. Con ese nombre y los de cornamusa, bagpipe, y a veces confundida con la chirimía, la musette o la zanfoña, forma parte del patrimonio cultural y musical de diferentes países.

Tan discutible como su etimología es su origen. Por su morfología y por los materiales usados algunos etnógrafos la hacen proceder de pueblos pastoriles en oposición otros estudiosos que sitúan su nacimiento en el mundo celta, tratándose de un instrumento específicamente extendido en estos pueblos: Irlanda, Escocia, Gales, Bretaña y la propia Galicia. Algunos investigadores consideran que la gaita gallega (y asturiana) fue introducida en el Noroeste peninsular por los suevos a partir del siglo V.

 La gaita en Cantigas de Santa María y en Danzas de Campesinos de P. Brueghel

Realmente se desconoce su origen, aunque es citada en una comedia de Aristófanes (siglo V a.C.) y en un relato de Suetonio (siglo I de nuestra era). Estos y otros argumentos son citados por varios estudiosos para negarle a la gaita su progenie celta, aunque desde el punta de vista etnográfico y geográfico no se puede negar que la mayor área de extensión actual de este instrumento coincide prácticamente con las áreas de ascendencia cultural celta.

El desarrollo posterior de la gaita tuvo lugar dentro de época medieval, siendo el Camino de Santiago, como la vía más importante de la vida religiosa y posiblemente de las ideas culturales en Europa, la ruta de difusión de la gaita, accedienfo a su configuración más tradicional. Hoy la gaita es el símbolo tradicional de la música de Galicia, extendiéndose por el norte de Portugal, el oeste de Asturias y las comarcas del Bierzo y Sanabria.


                                                            Componentes de la gaita gallega

 La gaita gallega tradicional consta esencialmente de un soplete, para introducir la reserva de aire, un puntero, que se puede tocar en abierto o en cerrado, un fuelle, donde se almacena el aire, un roncón, el palo grande que se apoya en el hombro del gaitero, un ronquete y un ronquillo, además de flecos y borlas de adorno. Para su fabricación de forma habitual se usan las maderas de boj, palo santo y/o granadillo.  

 Ferrol y la gaita gallega

No se puede hablar de Ferrol y la gaita gallega sin citar al Real Coro Toxos e Froles, una asociación fundada el año 1914 y dedicada a la música tradicional gallega, que fomentó la utilización de este instrumento tradicional en sus actividades y a la formación en sus sucesivas escuelas de gaita. Precisamente uno de los fundadores de Coro fue el maestro gaitero Manuel Lorenzo Barxa (Ferrol 1878-1959), cuya vida y obra fue estudiada por Dopico Blanco y Santiso Medín.  

Otro gaitero conocido de Ferrol fue Constantino Bellón, hijo de gaitero, que se inició en el coro Ecos da Terra fundado el año 1921. Fue un músico innovador que combinó en su gaita la tradición popular con el rigor interpretativo. En su madurez se dedicó a la formación de gaiteros, llevando su nombre un premio a la interpretación de gaita gallega que viene convocando de forma modélica todos los años el Ateneo Ferrolán.

                                     Lorenzo Barxa                                       Constantino Bellón

Constantino Bellón fue uno de los promotores el año 1968 del conocido cuarteto de gaitas Raparigos, una banda a la que en su momento pertenecieron los gaiteros ferrolanos Xan Rodríguez Silvar y Antón Varela Cachaza. Este último, gaitero y luthier, posteriormente estableció en Ferrol un taller artesanal para la fabricación de gaitas gallegas. A su muerte el año 2017 el barrio ferrolano de Canido dio su nombre a una plaza parque.


 

   Ramón de Arana “Pizzicato”                               Solo de gaita (R.A.G.)

Desde el punto de vista del estudio de la gaita destaca en Ferrol Ramón de Arana y Pérez. Nacido el año 1858, era hijo de un director de bandas militares y fue profesor de la Escuela de Artes y Oficios y miembro del Ateneo y del Casino Ferrolano. Con la firma de “Pizzicato” fue un notable estudioso del folclore musical gallego en la comarca ferrolana, siendo una de sus obras más conocidas “Solo de Gaita”, publicada por la Real Academia Gallega.

La gaita gallega y la poesía

El año 1863 se editó la obra “Cantares gallegos” donde Rosalía de Castro publicaba su poema “A gaita galega”, de la que decía:

                                                 .. que eu podo decirche:

                                                    non canta, que chora.

Como contraste, el año 1907 el poeta nicaragüense Rubén Darío en su poema en lengua castellana “Gaita galaica” escribe:

                                              Gaita galaica, sabes cantar

                                              lo que profundo y dulce nos es.     

Fueron muchos los poetas gallegos que cantaron a la gaita y a su intérprete, el gaitero, entre otros Curros Enríquez, Valentín Lamas, Amado Carballo y Nan de Allariz. Valga de ejemplo la poesía de Xoán Manuel Pintos que describe de forma expresa las alegrías y emociones que transmite la música de la gaita:

 

É a alegría dos vales                         é o solaz e recreo,

dos montes e dos outeiros;              e dos tristes corazóns

das xentes é o consolo,                    quita os pesares por dentro.


La representación de la gaita

En lo que al terreno artístico la gaita y los gaiteros aparecen representada ya en diversas miniaturas de las Cantigas de Santa María del siglo XIII y en los cuadros del Bosco y Peter Brueghel de los siglo XV y XVI, hasta llegar a época actual en la que el pintor ferrolano González Collado nos muestra el gaitero montado a caballo o las cerámicas de Sargadelos que nos ofrecen diversas variantes del gaitero gallego.

    

Gaiteros a caballo. González Collado. Año 2005

Son numerosos los ángeles gaiteiros labrados en capiteles y dovelas de iglesias y monasterios medievales de Galicia, siendo la representación más antigua un capitel de Melide, conservado en el Museo de Pontevedra y datado el siglo XII En la comarca de Ferrol es de gran interés el ángel gaitero tallado en una dovela del monasterio aresano de de Santa Catalina de Montefaro, obra del siglo XIV, depositada en el Museo Arquelógico de A Coruña.


                                                            Dovela del monasterio de Montefaro

En el caso de Ferrol, puede citarse igualmenter la presencia de gaiteros en los carteles de las Fiestas de Amboage, caso del año 1988.

                                                    Cartel Fiestas de Ferrol. Año 1988

 La evolución de la gaita y los gaiteros

Hoy se asiste a un manifiesto renacimiento de la gaita gallega. Al gaitero tradicional vestido de traje típico y acompañado de un conjunto, que todos conocimos en las tradicionales romerías y fiestas gallegas, hoy se contrapone el aumento de bandas de todo tipo, algunas de evidente aparato paramilitar y otras con un  visible mimetismo anglosajón. Mostrando una indumentaria de mayor libertad en su uniformidad, se forman unos grupos que van más allá de la tradición y el nacionalismo histórico.

Hay que agregar a ello la evolución que supone la fusión de la música tradicional con los géneros actuales, que ha llevado a la proliferación de solistas como Cristina Pato, Susana Seivane y Carlos Núñez o grupos como Milladoiro y el ferrolano Cempés. Todo ello condujo también a diferencias visuales y morfológicas del instrumento, con un número cambiante de roncones, como a variaciones en su repertorio y propuestas musicales.

No debe dejar de citarse la presencia de la gaita en unidades y bandas militares de la Armada y el Ejército de tierra, incluso en bandas de empresas de cierta entidad. En las ilustraciones puede verse una gaita (decorada con la bandera gallega) en un buque de la Armada, una serie de gaitas (decoradas con la bandera nacional) de una banda militar del Ejército y un tercer grupo de gaitas de una banda de la empresa Navantia. 

 

La gaita en la Armada, Ejército y Navantia

Curiosidad pictórica

Óleo sobre una paleta de madera, pintado en Ferrol el año 1909, obra del pintor de Valdoviño Vicente Díaz González. Aparece el poeta y dramaturgo Nan de Allariz, vestido de gaiteiro y enarbolando la bandera gallega, con un pie en Galicia y otro en Cuba.


                                                  Nan de Allariz visto por Vicente Díaz. Año 1909

Coda final. Los soplagaitas

Mientras que para ciertas instancias la gaita se identifica como medida de afirmación de la propia identidad cultural, el más tradicional de los instrumentos gallegos últimamente parece valer tanto para las tomas de mando de prebostes con fecha de caducidad reconocida como para amenizar los festejos de liquidación y derribo de estatuas por parte de los iconoclastas de turno, en todo caso con la puesta en escena del mayor número posible de sopladores de gaita, vulgo soplagaitas.


                                                     El Concello de Ferrol y los soplagaitas

 

La otra historia de Ferrol. Una destilería local

 


El año 1950, Antonio Más, un murciano afincado en Ferrol, fundó en la carretera de Castilla, pasado el cruce de Fajardo, una destilería de licores, llamada, como no podia ser menos, Destilerías La Murciana. Allí se fabricaron diversos licores, desde ron escarchado a licor de abruños (el llamado pacharán en Navarra). Dos de sus productos más conocidos y apreciados en Ferrol fueron el Anisete Dos Hermanas (Virichi y Pili, sus hijas) y el Licor de Guindas Doña Elvira.

        

Anisete Dos Hermanas          Licor de Guindas La Murciana

 

80 AGUAS DE FERROLTERRA. EL RÍO BELELLE

  

El río Belelle, nacido en el barranco de la Cernada, parroquia de San Martiño de Goente, cerca de las fragas del Eume, recorre varios concellos de la comarca de Ferrolterra. A lo largo de su recorrido de 30 kilómetros por As Pontes, A Capela, Fene y Neda, hasta su desembocadura en la ría de Ferrol, recorre unas zonas de variada riqueza paisajística y ecológica y dispone de unas aguas de diverso aprovechamiento.

Además del interés de las aguas del río Belelle para la industria molinera y harinera, singularmente para el concello de Neda (“Río de Neda” le llamó el historiador Vázquez Rey) es de gran importancia histórica para Ferrol y su comarca el hecho de que el río Belelle sirvió para suministrar de agua potable a nuestra ciudad así como para proporcionarle la necesaria energía eléctrica. Las mejores aguas de Ferrolterra las llamó Montero Aróstegui.

Los molinos del río Belelle

Desde la Edad Media fueron numerosos los molinos existentes en el río Belelle, especialmente los situados en el concello de Neda desde el salto de la Fervenza hasta su desembocadura, varios de los cuales todavía se encuentran en función e incluso algunos habitados. Son los casos de los molinos del Cubo, de Canido, del Roxal, da Barcia, del Foxo, da Ribera y de Marraxón, entre otros.

Los molinos del río Belelle

Un caso especial de aprovechamiento hidráulico del río Belelle fue la fábrica textil de los hermanos Veiga, que comenzó sus trabajos el año 1844. El edificio donde se ubicaba la fábrica es el actual Pazo de Isabel II, hoy en estado ruinoso y pendiente de restauración; está situado en la localidad del Roxal, concello de Neda.

La actividad de la fábrica se centraba especialmente en la producción de lino, algodón y lona  para fabricación de las velas necesarias para los buques del Arsenal de Ferrol. La maquinaria necesaria para la fábrica era abundante, destacando especialmente tres turbinas hidráulicas que trabajaban en el cauce del río Belelle.

    Pazo de Isabel II

El Pan de Neda

Muy relacionado con las aguas del río Belelle está el conocido pan de Neda. Su tradición se remonta a la Edad Media, cuando comenzaron a construirse los primeros molinos. Como escribe Vázquez Rey en su obra “Crónicas nedenses y otros temas” su historia está unida a la decisión de Felipe II de construir en Neda las Reales Fábricas para fabricar el bizcocho y el pan para la Escuadra del Mar Océano y las escuadras de defensa de la costa gallega, aprovechando tanto la calidad del agua como la molienda de harina por los molinos del río Belelle.

La posterior construcción del Arsenal y astilleros de Ferrol originó que desde el siglo XVII y hasta principios del XIX Neda y Xuvia fuesen conocidas como la capital del trigo y la panadería de Galicia. Incluso se considera que la primera huelga en España se produjo el siglo XVIII (junio del año 1752) en Ferrol cuando a los trabajadores del astillero quisieron cambiarles el pan de Neda por el elaborado en el propio astillero.

La Fiesta del Pan de Neda es un importante evento gastronómico que tiene una concurrida presencia de visitantes. Aparte de degustarse la típica bolla de pan de Neda pueden degustarse otros productos como son el renombrado pan de huevo, los queiques y las cocadas.

                                                            Fiesta del Pan de Neda

Los astilleros de Neda y el escudo municipal

En las orillas del río Belelle, especialmente en la zona cercana a su desembocadura, se puede contemplar el clásico bosque de la zona atlántica, dotado de alisos, abedules y otras especies. En la zona de A Fervenza aparece  la típica fraga gallega, con buenos ejemplares de castaños y robles, dotados de una excelente y abundante madera.

Como recuerda Antonio Vázquez Rey, el historiador de Neda, gracias a esta abundante madera, en Neda hubo un importante astillero donde, entre otras, se construyó la nave de 200 toneladas, símbolo del escudo municipal, que durante la reconquista de Algeciras el año 1344 con su fuerte proa rompió la cadena de hierro que protegía su puerto. 

                                                            Escudo municipal de Neda

El Salto de la Fervenza, el agua potable y la corriente eléctrica de Ferrol

Desde pasados siglos las aguas del río Belelle fueron consideradas como las mejores del país tanto para la salud y la elaboración del pan como para el funcionamiento de molinos, la producción de energía hidroeléctrica, el blanqueo de hilazas y lavado del velamen de los buques, como escribe Montero Aróstegui en su “Historia y descripción de Ferrol” del año 1878.

En su recorrido hacia el mar se encuentra el salto de agua de la Fervenza, una espectacular cascada de unos 45 metros de altura, rodeada de bosques naturales de robles y castaños, con una serie de pozos naturales situados en su entorno.. Acompañada de la clásica leyenda de una gran serpiente, es especialmente visitada en otoño e invierno cuando es mayor la cantidad de agua que lleva.


  Fervenza del río Belelle

El año 1917 se publicó en Ferrol un “Estudio analítico, químico y bacteriológico del agua de Fervenza”, llevado a cabo por el médico Santiago de la Iglesia, director del Laboratorio Municipal de Ferrol, mereciendo las aguas del río Belelle las mejores calificaciones. Como consecuencia de ello se llevó a cabo el año 1920 la importante obra  de la “traída de aguas” desde la Fervenza a Ferrol.

Poco tiempo antes, el año 1902, un estudio del ingeniero Andrés A. Comerma, publicado en el Anuario Ferrolano de ese año con el título de Transmisión de Energía Eléctrica de la Fervenza a Ferrol, incidiendo en el aprovechamiento del salto de agua sobre el río Belelle para llevar la corriente eléctrica a Ferrol, que se materializó en la construcción de una central hidroeléctrica en el monte Marraxón..

El río Belelle visto por los pintores de Ferrol

El río Belelle fue un tema profusamente tratado por numerosos pintores ferrolanos. Dotados de sus pinceles y utensilios de pintura los diferentes artistas recorrieron el río, sus presas y cascadas, sus caminos, su vegetación y sus árboles, sus puentes y molinos, motivos que luego reflejaron en sus óleos y acuarelas.

  
    Leyra Domínguez                                          Ricardo Pena

                            González Collado                                             Castro Estévez


Historias locales. El Cine Galicia. Cine de la Zuecas

En plena carretera de Castilla, situado a medio camino entre el cruce de Fajardo y la carretera de San Juan, entre los años 1947 y 1973 estuvo funcionando el cine Galicia, conocido popularmente en Ferrol como el Cine de las Zuecas.

Dos son las teorías sobre el nombre popular que recibía. La primera era que al tratarse de un cine de fuera de puertas de Ferrol, dentro de una zona ruralizada, era frecuentado por mujeres que habitualmente llevaban zuecas como calzado. La segunda, sino más verosímil si más simpática, se debía a que en una película de “vaqueros” los indios perseguían al “chico”; para evitar que fuese atrapado, una señora del público le arrojó una zueca a los “indios”, produciendo la consiguiente rotura de la pantalla y posterior suspensión de la película. 

El Cine Galicia. Carretera de Castilla


Exposición sobre la imprenta Paramés

Emilio Paramés González nacido en Pontevedra el año 1879, emigró joven a Cuba regresando primero a Madrid y luego a Ferrol, donde ejerció sus dotes de dibujante y escritor. El año 1921, hace ahora 100 años, Emilio Paramés inauguró en el número 106 de la calle Real de Ferrol la imprenta de su nombre, falleciendo el año 1936.

Una exposición, recién inaugurada en el Centro Cultural Municipal de la calle del Hospital, muestra las obras y trabajos de la imprenta Paramés, incluyendo varias de las publicaciones editadas durante estos años. Siguiendo la tónica de la inoperante gestión cultural del Concello, la exposición no dispone del oportuno catálogo para el visitante.

                                                              Exposición de la imprenta Paramés

79 FERROL Y LAS REVISTAS DE ESTUDIOS LOCALES. HOMENAJE A ALFREDO ERIAS


La sociedad actual está cada vez más interesada en el conocimiento de la historia local, recuperando su memoria cultural y buscando en el pasado sus señas de identidad. El conocimiento del pasado enriquece el presente y permite que el futuro conozca sus raíces, dando a conocer y poniendo en valor el Patrimonio Cultural e Histórico de una ciudad.

Son numerosas las revistas de estudios locales publicadas en diferentes ciudades y villas de Galicia. Detrás de estas publicaciones suele haber una Biblioteca y un Archivo Municipal. En ocasiones un Centro de Estudios Locales y un Museo de la Ciudad, que complementan y constituyen los instrumentos de apoyo funcional de estas revistas de estudios.

Con referencia a la comarca de Ferrolterra y las comarcas cercanas, el interés por los estudios locales se refleja en la presencia de acreditadas publicaciones, algunas de laga actividad. Citándolas por cierto orden de cercanía geográfica a nuestra ciudad, se trata de la “Revista de Neda”, “Cátedra” de Pontedeume, “Terras do Ortegal” de Ortigueira, “Anuario Brigantino” de Betanzos, “Abrente” (Real Academia de Bellas Artes) y “Nalgures” (Estudios Históricos de Galicia), ambas de A Coruña, “Estudios Mindonienses” de Mondoñedo, “Compostellanum” (Estudios Jacobeos) y “Cuadernos de Estudios Gallegos”, ambas de Santiago, entre otras revistas que dan a conocer variados temas del arte, la cultura y la historia.


                                                       Revista “Estudios Mindonienses”

De estas publicaciones de estudios históricos, al menos la revista de “Estudios Mindonienses”, que cubre de forma esencial el territorio comprendido por la Diócesis de Mondoñedo-Ferrol, acoge a diversos historiadores/as y estudiosos/as de nuestra ciudad tratan en sus páginas diversos temas de interés, muy concretos y determinados, referidos a la historia local de Ferrol.

El caso de la ciudad de Ferrol

En Ferrol, entrado el siglo XXI, aunque se viene editando en la ciudad varias publicaciones de variada índole, no se ha llegado a consolidar una auténtica revista de estudios locales, pese a la tradición ilustrada de la urbe, sus numerosas asociaciones culturales, la secular existencia de la Marina y la presencia de la Universidad hace más de veinticinco años. A mayor abundamiento, ya se ha comentado en ocasiones, Ferrol carece de un Museo de la Ciudad y de un Centro de Estudios Locales, que deberían ser los impulsores de una política cultural de carácter estructural, y que podrían servir de marco a esta revista. 

En nuestra ciudad el Club de Prensa lleva editando más de 30 años  la revista “FerrolAnálisis”, una publicación de contrastada calidad, pero con una desigual atención a los temas locales; alguien la definió como “distinta y distante”. No llegó a cuajar en su tiempo la revista “Papeis Ártabros”, un loable intento con dedicación a los temas locales. En su momento tuvo cierto interés la revista “Columba”, aunque muy restringida a determinada zona del municipio y de la que llevamos varios años sin tener noticias.

 

                                                                                            Revista “FerrolAnálisis”

 Por su parte la Universidad de Ferrol, que lleva 20 años en funcionamiento en la ciudad, no ha sido capaz de crear una revista de estudios locales, aunque durante algún tiempo la publicación periódica “Aulas no Camiño”, dedicada de forma específica al estudio del Camino de Santiago, llevó a cabo una serie de interesantes trabajos.

En otro aspecto algunas asociaciones y entidades culturales publican revistas como “Atenea” (Ateneo Ferrolán), hoy desaparecida, y “Poesía Galicia” y “Arte Galicia” (Sociedad Artística Ferrolana”, ambas muy restringidas a los temas que su título indica. Otras entidades como Toxos e Froles y Ferrol Metrópoli no llegaron a consolidar sus publicaciones, e incluso las publicaciones “Arimathea” y “Ecce Homo”, de notable interés aunque restringidas a los temas de la Semana Santa, dejaron de publicarse.

Una lección de historia

Sin embargo, a principios del siglo XX en Ferrol, al contrario de lo que hoy sucede, abundaban las publicaciones de carácter cultural e histórico. Entre ellas destacan dos cabeceras que significaron una notable aportación a la historia de Ferrol y comarca. Fueron el “Anuario Ferrolano” (entre los años 1901 y 1905), dirigido por Nicolás Fort, seguido del “Almanaque de Ferrol” (entre los años 1906 y 1910), dirigido por Leandro de Saralegui, ambas publicaciones editadas en la imprenta de El Correo Gallego.

En ambas publicaciones, además de sus respectivos directores, el primero Intendente del Ejército y el segundo Intendente de la Armada, colaboraron renombrados autores locales y foráneos, desde Díaz de Robles y Aurelio Ribalta a Martínez Salazar, o desde Andrés Comerma y Santiago de la Iglesia a Federico Maciñeira.

 

Anuario Ferrolano y Almanaque de Ferrol

Sus páginas trataron temas variados relativos a Ferrol y su comarca: los fueros y privilegios de la ciudad, el arsenal y las fortificaciones, la arqueología comarcal, la etimología de Ferrol, el monasterio de Xuvia, el castillo de Moeche, el santuario de Chamorro, el voto de Chanteiro, los orígenes de A Graña y Serantes, la invasión francesa o la expulsión de los jesuitas.  De esta forma se pone de manifiesto la lamentable y vergonzosa carencia actual de una revista de estudios locales en la Ciudad Ensimismada de Ferrol.

La revista “Anuario Brigantino”

Entre las ya citadas revistas locales de estudios de Galicia destaca el “Anuario Brigantino”, una publicación de la ciudad de Betanzos, que inició su andadura el año 1948 de la mano de Francisco Vales Villamarín. Se trata de una revista de investigación histórica, artistica y antropológica, especialmente dedicada a la comarca de Betanzos, pero también tratando temas de interés gallego, siendo uno de ellos en especial el Camino de Santiago.

 


                                                         Revista “Anuario Brigantino” 

El “Anuario Brigantino” ha estado dirigido desde el año 1983 por Alfredo Erias Martínez, director de la Biblioteca Municipal de Betanzos y del prestigioso Museo das Mariñas. La publicación ha tenido una especial atención con los miembros de este Foro de Amigos de Ferrol, publicando en sus páginas trabajos relativos al Camino Inglés y a los cruceros comarcales y a la historia de Ferrol.

Su director, Alfredo Erias Martínez, va a recibir un merecido homenaje en el Pazo de Santa Cruz de Mondoi este mes de septiembre de 2021, al jubilarse de la dirección de la revista tras 38 años ininterrumpidos al frente de la misma. Nacido en Abegondo, Erias Martínez se licenció en Geografía e Historia por la Universidad de Santiago, trabajando desde el año 1983 en el Archivo y Museo das Mariñas de Betanzos.

 

Alfredo Erias Martínez

 Alfredo Erias fue pintor, grabador y dibujante, siendo conocido por sus detallados dibujos  sobre diversos aspectos del arte y la historia de Galicia: desde capiteles y laudas a cruceros e imágenes medievales. Igualmente el artista brigantino es un reconocido pintor de coloristas escenas costumbristas.  Enhorabuena a Alfredo Erias.

 

Láminas de dibujos de cruceros. Alfredo Erias


Los verdaderos dueños y señores de Ferrol

Se viene repitiendo por los historiadores (as) y estudiosos (as) ferrolanos que desde los tiempos medievales la villa de Ferrol y su territorio circundante eran de la propiedad de los Andrade, los Lemos, los marqueses  de San Sadurniño, los Froilaz-Traba y otras familias nobiliarias de la comarca.

Sin embargo, durante el siglo XVIII el arsenal de A Graña fue construido en terrenos pertenecientes al monasterio de Santa María de Sobrado, el astillero de Esteiro fue levantado en terrenos que eran propiedad del monasterio de Pedroso y las viviendas construidas en el barrio de la Magdalena fueron edificadas en terrenos propiedad del monasterio de San Martín de Jubia.

En el plano que se reproduce del año 1785, conservado en el Archivo de la Catedral de Mondoñedo, se puede ver como el astillero de Esteiro y varias instalaciones del barrio se construyeron en terrenos propiedad del monasterio de Pedroso, como señala Enrique Cal Pardo en su publicación “El monasterio de San Salvador de Pedroso”.

 

Construcción del astillero de Esteiro (Archivo Museo de Mondoñedo)

La publicación “Arriendos, aforos y títulos de propiedades en El Ferrol”, conservada en el Archivo Histórico Nacional, registra las numerosas propiedades que poseía en Ferrol el  Priorato de San Martín de Jubia. Eran un total de 140 los inmuebles aforados en la ciudad: la mayoría en el barrio de la Magdalena, especialmente en las calles de la Iglesia, Magdalena, Real y Tierra, y el resto en Esteiro y Canido.

 

Dintel de Ferrol con la grabación del Foro de Jubia

Para que el monasterio de Jubia controlase sus propiedades, se grabaron las iniciales F.D.J. (Foro de Jubia) en los dinteles de las puertas de las casas obligadas a pagar ese foro. En el barrio ferrolano de la Magdalena todavía hoy se conservan visibles varios de esos dinteles de granito con la inscripción F.D.J.

En época medieval la comarca de Tierra y Mar de Ferrol tuvo una intensa actividad monacal, siendo el lugar de influencia de diversos monasterios, unos asentados en la propia comarca: San Martín de Jubia, San Salvador de Pedroso y Santa Catalina de Montefaro, otros en la comarca del Eume: San Juán de Caaveiro y Santa María de Monfero y, ya más alejado, en Tierra de Melide, el de Santa María de Sobrado de los Monjes, además del propio convento de San Francisco dentro de la villa de Ferrol.

 En base a lo expuesto hay que decir que hasta que Ferrol fue designada villa real, el verdadero dueño del territorio ferrolano, como cabe suponer, era la Iglesia.

 

 

78 FERROLTERRA. LAS CRUCES DE MALTA, DEL TEMPLE Y DE SAN ANDRÉS. LOS JUDÍOS EN LA COMARCA DE FERROL

La cruz posiblemente sea el símbolo más universal y de uso más generalizado, apareciendo representada de variadas formas en muchas culturas y religiones, especialmente en el cristianismo. En esencia es una figura geométrica que consiste en dos líneas o barras cruzadas en ángulo recto, admitiendo diferentes modificaciones en su forma y diversos remates.

Además de su uso religioso la cruz tiene una abundante utilización en la Heráldica y forma parte de escudos de países y de banderas de territorios, incluso con un claro significado político. En el caso del escudo de Galicia siete cruces de plata, representando las siete antiguas provincias gallegas, rodean al Santo Grial.

 


                                                                             Escudo de Galicia

Las cruces de la orden de Malta

La Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén tuvo su origen en  la ciudad italiana de Amalfi, cuando el siglo XI edificó la iglesia y hospital de San Juan de Jerusalén para el cuidado de enfermos. El siglo XII, unió a su objetivo inicial la defensa de los Santos Lugares y la protección de los peregrinos que allí viajaban. A partir del siglo XIV se extendió por Europa, especialmente por el el mar Mediterráneo, concediéndole el papa Clemente VII el año 1530 su feudo en las islas de Malta, regresando, como actividad principal de la Orden, a su original y tradicional misión de asistencia hospitalaria.

La Orden de San Juan de Jerusalén inició su presencia en España durante la Reconquista a partir del siglo XII, dejando patente su presencia en batallas como la de Las Navas de Tolosa. Tuvo una notable implantación en Galicia a lo largo del Camino de Santiago, especializándose en la ayuda y acogida de los peregrinos. El patrimonio territorial de la Orden en Galicia se configuró dentro de cuatro bailías o encomiendas mayores: Portomarín, Quiroga, Beade y Pazos de Arenteiro.

Las cruces de Malta en la comarca de Ferrol

La presencia de las cruces de Malta en la comarca de Ferrol fue objeto de un estudio de Carlos de Aracil y Juan J, Burgoa en la revista mindoniense Rudesindus del año 2007. En el trabajo se escribe que fue precisamente la encomienda sanjuanista de Portomarín, vinculada al paso de los peregrinos del Camino de Santiago, la que tuvo una mayor relación  con la comarca de Ferrol, en especial con la parroquia cedeiresa de Santa María de Régoa y con el santuario de San Andrés de Teixido, que dependía de aquella parroquia.

Con el paso del tiempo la jurisdicción de la encomienda sanjuanista sobre la parroquia de Santa María de Régoa se iría extendiendo más tarde a otros lugares cercanos como San Xiao de Trebo en Cariño, San Xiao dos Osos en Moeche o la Capela da Fame de Liñeiro en  Vilarrube.


                                       
Cruz de Malta. Retablo de San Andrés de Teixido

La existencia del Priorato sanjuanista en la parroquia de Régoa parece justificar la presencia de cruces de Malta en el santuario de Teixido (una en el escudo de armas de los Andrade colocado en una pared de la nave y otra coronando el retablo barroco del altar principal), iglesia de Santa María de Régoa (colocada en la parte alta del presbiterio), y Capela da Fame en Liñeiro (dos de ellas en la fachada principal y la tercera en la parte trasera).

La presencia de posibles ejemplares de la cruz de Malta en otros lugares del ancestral camino de San Andrés de Teixido, como son la capilla de Santa Margarita de O Val en Narón, incluida una cruz en el frontis de la fuente, y la de O Bo Xesús en Meirás en Valdoviño, parece más discutible y menos justificada documentalmente. En ciertas ocasiones las cruces patadas pudieran ser meramente cruces indicativas de “consagración eclesiástica” y no de pertenencia a la Orden de Malta.


          Capela da Fame. Liñeiro       Fuente de Santa Margarita. Narón

Los símbolos del Camino a San Andrés de Teixido

Dadas las diferencias de criterio que existen respecto a la presencia de la Cruz de Malta en el Camino a San Andrés de Teixido, no se llegó a un pleno acuerdo para el reconocimiento de dicha cruz de Malta como símbolo de la ruta de peregrinación a Teixido, tal como pretendían varias asociaciones.

Debido a ello, algunas asociaciones relacionadas con el Camino de Teixido, se han inclinado por el uso de la figura de un Pez, alegoría utilizada por los antiguos cristianos, como símbolo y señal de identificación de este ancestral camino, un símbolo que, para muchos, no parece el más adecuado para señalar el camino, mientras que en otros lugares de la ruta, dentro del Concello de Cedeira, aparecen varios marcos de señalización de la ruta con la imagen de la Cruz en aspa de San Andrés.


Diferentes marcos de la ruta a Teixido

    La Cruz de San Andrés

Las cruces de la orden del Temple en la comarca de Ferrol

Como contraste con lo expuesto sobre la asistencia hospitalaria cumplido por la Orden de Malta en el Camino de Teixido, refiriéndonos ahora al Camino Inglés de peregrinación a Compostela, no hay constancia de levantarse hospitales de la citada orden sanjuanista en esta ruta.

En cambio, según el investigador Andrés López Calvo, se documenta la presencia de cuatro hospitales del Camino Inglés (en Ferrol, Neda, Pontedeume y Betanzos), que llevan el nombre del Espíritu Santo, aunque no está demostrado que perteneciesen a la orden hospitalaria del Sancti Spíritu, congregación religiosa fundada por Guido de Montpellier a finales del siglo XII. Hoy prácticamente desaparecidos, no hay constancia de la presencia de cruces específicas en estos hospitales.


Cruces templarias. Portulano de la Ría de Ferrol. Año 1498

Por su parte, siguiendo a lo que escriben los historiadores Juan A. Carneiro y Miguel A. Rodríguez en su Historia de Mugardos (año 2009), un portulano del año 1498, obra del veneciano Andrea Corso, sitúa tres cruces templarias en el plano, pertenecientes a establecimientos templarios de la ría de Ferrol: Santeirum (Chanteiro), França (Franza) y Feroli (Ferrol), un plano que muestra la temprana presencia de Recimil.


                                            Una colección de cincuenta cruces diferentes

 

En el cuadro que se acompaña como ilustración puede verse la variedad de cruces de diferente formato y origen histórico, tanto desnudas como figuradas, que se muestran en la colección particular de un colaborador de este Foro de Amigos de Ferrol.

Los judíos en la comarca de Ferrol

Otro símbolo de uso generalizado, en este caso por la religión y la cultura judía, es la Estrella de David o de Judá. Aunque se conoce que fue poco numerosa, no hay un estudio completo sobre la presencia de la comunidad de religión judía en la comarca de Ferrol. El siglo XV la localidad de Ares sirvió de refugio a una comunidad sefardí, dedicada especialmente al comercio de la sal. En su barrio portuario una vivienda muestra los vestigios de una Estrella de David que indicaba el uso del edificio como sinagoga.      


                                               
Restos de la Estrella de David. Ares

Por su parte en el libro de actas del congreso “Xenética e historia no noroeste peninsular”, celebrado en Santiago el año 2002, se informa de la existencia de una sinagoga y una comunidad judía desde el siglo XIII en Esmelle, cuyo nombre se hace derivar precisamente de Ismael. En lo que se refiere a la villa de Ferrol, sin datos concretos, para algunos la existencia de una calle con el nombre de la Estrella en el barrio de Canido pudiera apuntar a una posible presencia de judíos en la localidad.