27 EL PARQUE MUNICIPAL DE FERROL. BUSCANDO LA IDENTIDAD PERDIDA

 

LOS ANTECEDENTES DEL PARQUE MUNICIPAL

 Los aproximadamente 17.000 metros cuadrados que actualmente ocupa el Parque Municipal de Ferrol pertenecían a la antigua finca conocida como Huerta de los Frailes, que estaba situada en la parte alta del Campo de San Roque. Según una leyenda urbana esta zona estaba comunicada mediante un pasadizo secreto con la cercana iglesia de San Francisco, a la que pertenecían los terrenos.  

CAMPO DE SAN ROQUE. LAS OBRAS MILITARES

Incorporado Ferrol el siglo XVIII a la Corona, el terreno del Campo de San Roque fue comprado por la Armada. Su primera edificación fue el provisional Cuartel de Brigadas de Artillería de Marina, trasladándose a estas dependencias el año 1765 la Escuela de Pilotos, situada anteriormente en el antiguo arsenal de A Graña.

El año 1791 se inició la construcción de la Academia de Guardiamarinas, una ambiciosa obra proyectada por Francisco de Sabatini. El neoclásico edificio de tres plantas, cuya maqueta se conserva en el Museo Naval de Ferrol, preveía un observatorio astronómico en su parte alta, causa de la actual ausencia de cúpulas de las torres de la iglesia de San Francisco, para no obstaculizar la observación del cielo.

 

Cuartel de Guardiamarinas. Proyecto de Francisco de Sabatini

Por razones económicas la obra se suspendió el año 1796, cuando la primera planta estaba lista, empleándose luego sus materiales de piedra de granito en otras construcciones como el dique de la Campana del Arsenal Militar. A principios del siglo XX los terrenos del Campo de San Roque pasaron a usufructo del Ejército de Tierra, sirviendo de sede del Parque de Ingenieros y construyéndose la Central Telefónica Militar, hasta el pase de los terrenos a propiedad municipal el año 1940.

Central Telefónica Militar

EL PARQUE MUNICIPAL. LAS OBRAS DEL AYUNTAMIENTO

Una vez que pasó a propiedad del Ayuntamiento de Ferrol, se decidió construir un Parque Municipal. Situado en la confluencia de tres barrios: Magdalena, Ferrol Vello y Canido, se pensó en un espacio cerrado por una muralla en contraste con las Alamedas totalmente abiertas a la población. Evidentemente este cierre significaba un retroceso social, explicado por la necesidad de recintos cerrados para la celebración de fiestas, conciertos y otros actos donde se pudiese controlar la entrada. 

El nuevo Parque Municipal fue diseñado el año 1940 por el arquitecto municipal Nemesio López y el paisajista diseñador de jardines Luciano Turc, siendo inaugurado en julio de 1948 con el nombre de Parque Eduardo Ballester, nombre del entonces alcalde de la ciudad. El nuevo parque fue dotado de una abundante vegetación, donde destacaba la presencia de castaños y eucaliptos, plantándose luego magnolios, tilos, secuoyas, arces y cipreses.

 

Proyecto del Parque Municipal

En los años cincuenta se instaló en el recién inaugurado Parque, centrando un estanque octogonal, la artística fuente Wallace, una obra del escultor francés Charles Lebourg, que a partir de año 1872 elaboró una serie de fuentes similares repartidas por diversas ciudades do mundo. Vino procedente de la Praza Vella, donde estuvo colocada de origen al ser comprada por el ferrolano Juan Romero Rodríguez el año 1889 en la Exposición Universal de París. El grupo escultórico, donde destacan cuatro airosas cariátides soportando una cúpula, está elaborado de hierro fundido, aunque pintado de un tono imitando al bronce.

La Fuente Wallace y los bustos de personajes históricos

Alrededor de la fuente se colocaron los bustos de mármol blanco, procedentes de los óculos del nuevo Ayuntamiento de la plaza de Armas: Carlos I, Carlos III, Marqués de la Ensenada y Concepción Arenal, obras del escultor santiagués afincado en Ferrol Agustín López Fernández. Posteriormente se colocó otra serie de bustos de cemento, obras del mismo escultor, representando a personajes ferrolanos: Benito Vicetto, Pérez Villaamil, Álvarez de Sotomayor y Bello Piñeiro, alguno de ellos hoy perdidos. Todos ellos, de factura correcta, están colocados sobre amplios pedestales de piedra de granito.


                                                                         Monolito de Iglesias Brage

 El año 1954 se erigió un monumento en honor del aviador ferrolano Francisco Iglesias Brage, que el año 1929 llevó a cabo la primera travesía sin escalas del océano Atlántico. La obra, inaugurada con la presencia del propio aviador, consistía en un monolito prismático de granito de tono gris, colocado sobre un pedestal de dos escalones. A causa  de las obras para la instalación del jardín temático Aquaciencia desapareció el monumento,  desconociéndose su actual paradero.

EL JARDÍN DIDÁCTICO ACQUACIENCIA

Tras sufrir el Parque Municipal alguna modificación, como la que causó la pérdida del edificio de baile adosado al muro norte, se remodeló la zona occidental para instalar el jardín didáctico Aquaciencia, lo que trajo consigo la tala de numerosos árboles, especialmente eucaliptus, castaños y tilos, muchos de ellos centenarios.

Ocupando unos 5000 metros cuadrados el jardín Aquaciencia fue inaugurado el año 2000. En su recinto se pretende mostrar los importantes usos y funciones que desarrolla el agua, como elemento fundamental en la vida del hombre. Los visitantes, en especial niños, pueden contemplar una serie de diferentes aparatos e ingenios que muestran las facetas de la utilidad del agua. Hoy en día sus instalaciones se encuentran desatendidas y en estado deficiente.   

Instalaciones de Aquaciencia

Con motivo de la instalación de Acquaciencia también desapareció de la parte alta del Parque el amplio estanque de “parrulos” que hizo las delicias de las niñas y niños de Ferrol. El estanque, además de la bonita caseta de los patos, se adornaba con dos simpáticas esculturas, las llamadas “Niño de la Oca” y “Niño del Delfín”, obras del escultor Agustín López Fernández. Ambas esculturas y la caseta hoy también están  desaparecidas, mientras que los patos fueron exiliados al parque vigués de la Madroa donde pronto murieron de morriña.

El antiguo estanque y caseta de los patos

LA PIEDRA EN EL PARQUE MUNICIPAL

Una obra desconocida en el jardín

De curiosa se puede cualificar una lápida de piedra de forma irregular colocada sobre la hierba del jardín de la parte alta del Parque Municipal, en su zona noroeste, justo delante del edificio que con anterioridad era el Aula de Ecología Urbana. En la inscripción que lleva al frente parece leerse : “--------------- DE LA VIRGEN SANTÍSIMA DEL PILAR DE ZARAGOZA”, y debajo, una posible fecha, hoy ilegible, en números romanos. No se la llegado a conocer el origen de esta lápida. 

  Lápida situada en los jardines altos

Los canteros del Parque Municipal

 En la rampa del Parque Municipal que sube por la derecha hacia el edificio de la cafetería están colocadas una amplia serie de losas de granito que llevan grabados unos variados dibujos geométricos, hechos en época reciente, fruto de una escuela de canteros que estuvo trabajando en el Parque durante la década de los años 1960, sirviendo de escuela de los propios canteros al tiempo que hacían más seguro el paseo de los peatones.

 Trabajos de la escuela de canteros del Parque Municipal

LA ÚLTIMA REFORMA DEL PARQUE MUNICIPAL

El año 2013 finalizó un proyecto tratando de convertir el Parque Municipal en un deseable lugar de encuentro y vínculo de unión entre los barrios históricos de la ciudad. Se instaló un nuevo cierre permeable sustituyendo las antiestéticas murallas de las calles de la Estrella e Imeldo Corral y se suavizaron el resto de los límites. Se diseñó un acceso exterior en rampa desde la calle Breogán, mientras se instalaba una nueva entrada principal de diseño poco estético y se colocaba un absurdo mirador de cristal hacia la calle Espartero, que solo permite vislumbrar el acceso al antiestético callejón del Cuco.

Como resultado de la apertura de las murallas, los pocos pavos reales que quedaban se dedican a pasear despistados por los aledaños del Parque, sustituidos en ocasiones por algún jabalí que allí entra por la noche. En estos momentos se encuentra descuidada la fuente Wallace, descabezados los bustos de personajes famosos, despintados los bancos de asiento, descuidados muchos árboles y desatendidos los senderos y jardines.

 

Pista de baile y palacete del Parque Municipal. Años 1970

Después de tantos años, un deseable lugar de descanso y solaz lleva camino de ser un despoblado lugar público como resultado de una desidiosa gestión. No se ha conseguido que el Parque Municipal, tan bien descrita su historia por María José Leira y sus monumentos por Pedro Javier González, sea una adecuada zona verde para el paseo, el esparcimiento infantil y la comunicación ciudadana, como lo fue en su época. Queda mucho que hacer para mejorar y conseguir recobrar la identidad perdida del Parque Municipal de Ferrol.

 

 

26 EL CAMINO INGLÉS Y EL AÑO SANTO 2021. EL TURISTA EXIGE, EL PEREGRINO AGRADECE

 

 

Para los que llevamos muchos años recorriendo los Caminos de Santiago y escribiendo sobre su notable Patrimonio Histórico y Cultural, desde los cruceros y petos de ánimas hasta las leyendas y tradiciones surgidas a su alrededor, creemos que la mejor señal del Camino es la venera o concha de la vieira, el mejor cartel del Camino es el peregrino equipado con su mochila y la mejor definición de la Ruta Jacobea es la afortunada frase “el turista exige, el peregrino agradece”.

 

EL CAMINO INGLÉS A COMPOSTELA

 Los diferentes Caminos de peregrinación a Santiago (Francés, Portugués, Vía de la Plata, Primitivo, Norte, Inglés), son cada vez más transitados por diferentes razones religiosas, culturales o turísticas, contribuyendo a la riqueza material y cultural de los lugares del recorrido. De todas las rutas jacobeas, el Camino Inglés es el único que recorre una sola provincia, lo que debiera significar importante una ventaja funcional para su desarrollo.

 


                                                               Ruta del Camino Inglés

LA RUTA DEL CAMINO INGLÉS EN FERROL

La ruta comienza en el puerto de Curuxeiras con el marco que señala el “kilómetro cero” de inicio del Camino, mal situado entre las mesas de una cafetería y unos contenedores de limpieza, en vez de estar adecuadamente colocado justo en la acera de enfrente, en la orilla del muelle, con lo que podría utilizarse la caseta anexa como lugar de reparto de información del Camino Inglés.

 

Marco de inicio y lugar adecuado de colocación

Es un error, tanto conceptual como funcional y de orden estético, llevar la ruta jacobea por la derruida calle Carmen Curuxeiras, atravesando el descuidado interior de Ferrol Vello, en vez de hacerlo por la calle Espíritu Santo, en un recorrido más estético e histórico. Debe recordarse que el actual puerto de Curuxeiras de Ferrol se diseñó junto con el Arsenal mediado el siglo XVIII. Hasta entonces el puerto de la Cruz, inmediato al desaparecido templo parroquial de San Julián, era el lugar donde atracaban las naves que llegaban a Ferrol y desembarcaban los peregrinos que iniciaban el Camino Inglés.  

 

Plano del puerto de Ferrol. Camino histórico


En la calle Espíritu Santo se ha rehabilitado, modificando la planta alta, el edificio que albergó el Hospital de Peregrinos entre los siglos XV y XVIII, cuya fachada debería señalizarse con una placa que mostrase su antigua función. En esta calle los peregrinos pueden también contemplar el noble edificio clasicista de la Sala de Armas, cuya verja y jardines debiera adecentar la Armada, y tras bordear la Praza Vella, subir por la calle San Francisco hacia la iglesia de ese nombre y la antigua capilla de San Roque.

                                                Edificio del antiguo Hospital de Peregrinos

Después de pasar frente al edificio de Capitanía General y la plaza de Amboage el itinerario sigue por la calle Real hacia la plaza de Armas, con posterior desvío al Cantón de Molíns. La ruta debiera dirigirse a la Concatedral de San Julián, para seguir por la calle de la Iglesia, visitando la Puerta del Dique y el Teatro Jofre, y continuar por el Cantón de Molins hacia los barrios de Esteiro y de Caranza.

El itinerario por ambos barrios de Ferrol está mal señalizado, faltando indicaciones de sus monumentos y lugares de interés, mientras que el camino, según se aleja del centro de la ciudad, se encuentra descuidado, con presencia de maleza y con algunos elementos fundamentales, como las fuentes, fuera de servicio. Todavía es peor el último tramo, donde no se logrado diseñar un itinerario que evite las construcciones del descuidado Polígono Comercial de Caranza y lleve al peregrino hacia el monasterio del Couto por un atractivo camino al borde de la ribera marítima.   

Mientras que muchos Concellos provinciales son un ejemplo de la puesta en valor de la ruta, en Ferrol no parece haber ningún responsable del Camino en las sucesivas corporaciones municipales que además de proporcionar la adecuada información al peregrino, mantenga en buen estado y bien señalizado el Camino Inglés dentro del Concello ferrolano. Tan solo el meritorio trabajo de asociaciones como Vecinos por Ferrol ayuda a mantener en el mejor estado posible este Camino. Además del nulo interés de la mayoría de entidades culturales de Ferrol, debe señalarse el poco interés de los establecimientos hosteleros en ofrecer servicios al peregrino, así como la prácticamente nula contribución de las librerías y tiendas de recuerdos para publicitar esta ruta.

UN ALBERGUE PARA EL CAMINO

Un tema de interés es el del albergue de peregrinos. En los 120 Kms del Camino Inglés que lleva desde Ferrol a Compostela, los peregrinos disponen de ocho albergues oficiales, dotados de los necesarios servicios de apoyo a los caminantes de la ruta, pero ninguno de ellos en Ferrol. Están situados en lugares específicos del Camino, desde Neda a Compostela, pasando por Pontedeume y Betanzos.


                                                             Albergues de Neda, Pontedeume, Miño y Betanzos

Desde el año 1998 Ferrol dispone de la Casa del Mar, un amplio edificio situado en la Carretera Alta del Puerto. Cuenta con doce amplias habitaciones, cafetería y área de descanso, y está dotada de una extensa zona verde exterior. Sus instalaciones se encuentran hoy prácticamente sin uso, siendo el lugar indicado para albergue de inicio del Camino Inglés. Ni la Xunta de Galicia, ni el Concello de Ferrol, ni la poco colaboradora Autoridad Portuaria han respondido a las peticiones hechas para usarlo como albergue.

 

Casa del Mar. Ferrol

LAS PUBLICACIONES SOBRE EL CAMINO INGLÉS

Un caso especial fue la edición el año 2014 por parte de la Diputación de A Coruña de una completa publicación titulada “El Camino Inglés”, en la cual aparecían varios trabajos de escritores de Ferrol. La Diputación Provincial presentó dicha publicación en Madrid y A Coruña, no haciéndolo en Ferrol, inicio de este Camino, mostrando un comportamiento poco elegante y nada considerado hacia nuestra ciudad.

Publicaciones sobre el Camino Inglés. Diputación A Coruña. Central Librera Ferrol

Ante la pasividad de la Xunta de Galicia y la Diputación Provincial y el olvido del Concello de Ferrol, un escritor de este Foro de Amigos de Ferrol, ha publicado dos libros sobre el Camino Inglés, titulados “De Ferrol a Compostela”, uno editado en Vigo en idioma gallego el año 2015, y el otro publicada en Ferrol por la Central Librera en lengua castellana este Año Santo 2021, resaltando la importancia de la ruta del Camino Inglés, que parte de Ferrol y que al superar los cien kilómetros de recorrido, el viajero tiene derecho a la obtención directa de la “Compostelana” o Credencial del Peregrino.

UN HIMNO PARA EL CAMINO INGLÉS

                                                              Un camiño pola terra,

un camiño polo mar,

un camiño pola vida,

                                                           pola morte un camiñar …..

Volviendo al Camino Inglés, el Foro de Amigos de Ferrol quiere recordar que la "Cantiga do Camiño Estelar", obra cuya letra y música escribió el literato y músico ferrolano Manuel Pérez de Arévalo, y que fue estrenada el año 1975 por el orfeón Terra a Nosa, fue propuesta el año 2014 como Himno oficial del Camino de Santiago. Un Año Santo como el que se celebra sería el momento indicado para que la Xunta de Galicia, a quien se hizo esta propuesta, responda a esta petición.



                                                    Cantiga do Camiño Estelar. Año 1975

 

25 AÑO SANTO 2021. LAS RUTAS MARÍTIMAS

25 FERROL Y EL AÑO XACOBEO 2021

                 ESPLENDOR Y MISERIA DE LA RUTA MARÍTIMA

Hemos entrado en el Año Santo 2021. Aunque las especiales circunstancias por las que estamos atravesando no son las más propicias para llevar a cabo la peregrinación a Santiago, es de esperar que, según vaya pasando el tiempo, las rutas de peregrinación alcancen la relevancia que merece un Año Santo de estas características.

LAS RUTAS DEL MAR

Durante mucho tiempo el Camino Inglés fue el itinerario a Compostela más corto usado por los peregrinos del Norte de Europa, que preferían las rutas marítimas, un trayecto más rápido y económico que el camino terrestre, pese al peligro de los piratas y la amenaza de naufragios. Aunque el Camino Inglés, ruta que llevaba a los peregrinos a los puertos del Golfo Ártabro, no tuvo la importancia de otros caminos jacobeos, ayudó a que muchos viajeros evitasen su paso por las peligrosas vías terrestres del Camino Francés y Caminos del Norte, a través de la meseta castellana y la costa cantábrica, en plena guerra de la Reconquista.   

 Pasados los años oscuros de inicio del primer milenio, la Europa medieval estuvo sometida a cambios en sus estructuras sociales y económicas. Se pasó de una economía agraria a otra de intercambios comerciales con los puertos de Inglaterra y norte de Europa. Del siglo IX al XII se registraron diversos ataques vikingos a la costa gallega, buscando las riquezas de Compostela. Estos navegantes fueron los precursores de los viajeros europeos que luego utilizaron las Rutas Marítimas en su viaje a Santiago.

 

Carta de los Caminos de Santiago. Archivo del Reino de Galicia. Siglo XVI

LOS PUERTOS GALLEGOS Y CANTÁBRICOS

Desde finales del siglo XI los nuevos tráficos comerciales originaron la creación de rutas marítimas que unían los puertos gallegos y cantábricos con las ciudades de la Europa Atlántica. Estas Rutas del Mar fueron utilizadas por los peregrinos procedentes de las Islas Británicas y de puertos alemanes y nórdicos.

Los buques partían de lugares como Estocolmo en Suecia, Bergen en Noruega o Hamburgo en Alemania, creciendo a partir del siglo XIV los procedentes de los puertos del mar Báltico y los pertenecientes a la Liga Hanseática. No obstante, el mayor número de viajes a Compostela llegaba desde Gran Bretaña, en especial de Bristol, Portsmouth y Dover en la costa sur inglesa, de Harwich en la costa este, y de Galway en Irlanda.

Dados los imprecisos métodos de navegación de la época, se solía navegar costeando y en caso de mal tiempo las naves podían llegar a lugares no previstos, lo que impedía establecer rutas regulares. En general, los viajes de los buques hacia el sur se realizaban durante los períodos de primavera y verano,  haciendo la ruta de regreso en los meses de otoño.

LOS PUERTOS DE FERROL Y A CORUÑA

 Los puertos gallegos más usados en estos viajes eran los de Ferrol y A Coruña, seguidos por los de Ribadeo, Viveiro, Sada, Padrón y Noia. Al principio el escaso tamaño de las naves propició la llegada a puertos como Burgo de Faro y Betanzos, que luego perderían su uso. Otras veces los buques llegaban a puertos de Asturias, Cantabria y País Vasco, o a los puertos franceses de Calais, Brest y Baiona, haciendo el resto del viaje a Santiago por la cornisa cantábrica.   

 

Ría de Ferrol. Pedro Teixeira. Año 1634

La peregrinación iniciada durante el siglo XII, aumentó durante los siglos siguientes mediante la utilización de naves de mayor porte, dotadas de mejores instrumentos náuticos. El primer peregrino anglosajón llegado por mar a Galicia fue San Cedric en el siglo XI, y el primer peregrino escandinavo el rey Sigurd I de Noruega en el siglo XII. Desde entonces fueron creciendo los viajes procedentes de Inglaterra, de Alemania y los Países Escandinavos.

 Del siglo XII al XIV se registró la entrada en A Coruña de  diversas escuadras camino de Tierra Santa, procedentes de los países nórdicos, realizando los cruzados que venían embarcados la visita a la tumba de Santiago. El creciente número de peregrinos ingleses e irlandeses a bordo fue la causa del nombre tradicional de Camino Inglés.

 EL PUERTO DE LA CRUZ DE FERROL

 Los primeros testimonios de llegada al puerto de la Cruz de Ferrol datan del siglo XII, citados en documentos de las Universidades de Oxford y Cambridge. Es el caso de expediciones salidas de Portsmouth, Dover y Londres, desde la primera el año 1114 hasta la última el año 1397, todas ellas con paradas en diversos puertos atlánticos.

 Las expediciones, de cuatro a seis naves, llevaban entre cincuenta y trescientos peregrinos, navegando en conserva para protección de los piratas. Los viajeros entraban en la ría ferrolana, desembarcando tanto en Ferrol como en Neda, O Seixo y Mugardos, incorporándose al Camino Inglés en diversos lugares antes de llegar a Pontedeume.

 

Puerto de la Cruz. Ferrol

Juan A. Rodríguez-Villasante

El declive de las rutas marítimas se empezó a registrar a partir de la Reforma, que causó la división religiosa en Europa. La ruptura del rey inglés Enrique VIII con la Iglesia Católica el siglo XVI, a causa de su divorcio de Catalina de Aragón, originó que los pueblos del norte de Europa de la nueva religión protestante dejasen de peregrinar a Compostela. A este declive contribuyó la creciente actividad de los corsarios ingleses.

Durante los siglos XVI y XVII, entre otros,  peregrinaron a Santiago el rey Felipe II, que viajó desde A Coruña a Santiago el año 1554, antes de embarcar a Inglaterra para su boda con María Tudor, y la futura reina Mariana de Neoburgo, que desembarcó en la ría de Ferrol, procedente de Holanda, el año 1690, se trasladó luego a Compostela.

A pesar del descenso de peregrinos registrado desde el siglo XVII, hicieron también la ruta el infante don Juan José de Austria, hijo de Felipe IV; el futuro Cosme III de Médicis y el fraile ilustrado Martín Sarmiento, entre otros personajes. Pese a las diversas prohibiciones de viajar a Santiago, repuntaron las peregrinaciones desde principios del siglo XVIII. En el siglo XIX volvieron a crecer de nuevo, un aumento que llegó hasta hoy como consecuencia de un mayor interés por los caminos jacobeos.

Gracias a su importante situación estratégica, las rías de Ferrol y A Coruña originaron la creación de dos ramales del Camino Inglés: el iniciado en puertos de la ría ferrolana y el nacido en el puerto coruñés. Ambos ramales se unían para continuar hacia Santiago de Compostela desde el Hospital de Bruma, en el concello de Mesia. Cumple señalar que el itinerario de Ferrol a Compostela  recorre 120 kms,  mientras que el llamado Camino de Faro, trayecto desde A Coruña, tan solo recorre 75 kms, en este caso impidiendo validar directamente la Peregrina o Credencial del Viaje.

 

Las Rutas Marítimas a Compostela

 Tanto la Universidad de Ferrol como la Xunta de Galicia y el propio Concello ferrolano  tienen totalmente olvidada la Ruta Atlántica a Compostela, el peor tratado entre todos los Caminos Xacobeos. Estas entidades deberían llevar a cabo en Ferrol, coincidiendo con la celebración del Año Xacobeo 2021, un Congreso sobre el Camino Inglés y las Rutas Marítimas, dando continuación al II Congreso internacional de Estudios Jacobeos, celebrado en Ferrol en septiembre de 1999, donde se trataron diversos temas de interés de esta Ruta Atlántica.


Actas del II Congreso de Estudios Jacobeos. Ferrol, septiembre 1999

 CODA FINAL

 De la misma forma que con todo derecho el Concello de Ferrol reclama que el próximo año 2021 sea la fecha en que se lleve a cabo en Ferrol ese merecido homenaje a Carballo Calero que la torpe y desconsiderada Real Academia Gallega fue incapaz de hacerle el pasado año 2020 en Ferrol, es de esperar que el Arzobispado de Santiago amplíe los beneficios de este Año Santo al siguiente 2022 para que los peregrinos puedan disfrutar de las ventajas de un auténtico Año Xacobeo. Parece que en esta ocasión la iglesia de Roma ha sido receptiva a la petición del Arzobispado de Santiago.

 

 

 

24 LAS FUENTES PÚBLICAS DE FERROL. LAS QUE AYER FUERON Y LAS QUE HOY SON

 

LAS FUENTES. SU USO FUNCIONAL Y SU UTILIZACIÓN ORNAMENTAL

Galicia es un lugar donde abundan las fuentes; en nuestra tierra siempre se ha considerado que el agua guarda y otorga la vida. Las fuentes aparecen dentro de las ciudades, en las plazas y lugares públicos, tanto para abastecer de agua a la población como para calmar la sed de los viandantes, ejerciendo muchas veces de lugar de encuentro ciudadano.

Además de su uso utilitario y funcional, las fuentes, muchas veces debido a su carácter monumental, pasaron a tener una función decorativa y ornamental. Precisamente durante el siglo XVIIII la creciente población de Ferrol originó que sus diferentes barrios, dispusiesen de numerosas y variadas fuentes para cubrir sus necesidades.  

LAS FUENTES DE FERROL DE LA ILUSTRACIÓN

La fuente de San Roque, situada de origen en el antiguo Campo de San Roque, adquirió su apariencia actual el año 1784. En su frontis dos angelotes sostienen la piel de un león donde aparece una inscripción del citado año, rematándose con una talla del escudo de Ferrol más antiguo, bien conservado, el más genuino, ajustado y representativo de las armas de la ciudad, obra de Carlos de Porto, aunque un letrero adjudica la obra de la fuente a Sánchez de Aguilera. Hace pocos años desapareció la artística placa metálica que informaba de su construcción el año 1784.

Fuente de San Roque

La neoclásica Fuente de la Fama nació con la finalidad original de fuente de cuatro caños, construida el año 1787 frente a la Puerta del Dique. Obra de elegante verticalidad y con cuatro escudos (España, Armada, Galicia y Ferrol) esmeradamente labrados, fue trasladada el año 1903, perdiendo su condición de fuente pública, a la Puerta del Parque, colocándole un nuevo remate que representa a la Fama con dos trompetas, significando la buena y la mala reputación.


                                            Fuente de la Fama. Antes y después de su traslado

LAS FUENTES DEL SIGLO XIX

El Obelisco o Fuente de Churruca que se erigió en honor del marino Cosme Churruca, fue construido de origen en la plaza de Armas el año 1813, obra del arquitecto municipal Miguel Ángel de Uría, naciendo también como fuente de uso público. Obra de buenas proporciones y de notable equilibrio compositivo, fue trasladada el año 1951 a los jardines de San Francisco, perdiendo su utilidad de fuente. 

 

Obelisco de Churruca. Antes y después de su traslado

El año 1950 se instaló en el nuevo Parque Municipal la artística fuente Wallace, una obra del escultor francés Charles Lebourg. Colocada de origen en la Plaza Vieja, fue comprada por mil reales por el ferrolano Juan Romero Rodríguez el año 1889 en la Exposición Universal de París. El grupo escultórico, donde destacan cuatro airosas cariátides soportando una cúpula, está elaborado de hierro fundido, aunque pintado de un tono imitando al bronce.

    Fuente Wallace

LAS FUENTES DEL SIGLO XX

El patio del modernista Chalet de Antón, obra de Rodolfo Ucha, se encuentra centrado por una elegante fuente de estanque hexagonal decorado de azulejos multicolores de tipo sevillano. Predominan los tonos azules y amarillos, siendo los motivos decorativos de carácter geométrico .


Patio del Chalet de Antón. Jardines de la Ranita

En los conocidos como Jardines de la Ranita del muelle ferrolano se colocó el año 1981 una fuente con un estanque circular rodeado por seis ranitas, en cuyo centro aparecen saltando cuatro delfines. El grupo escultórico, dotado de gran dinamismo, es obra del escultor ferrolano Xoan Xosé Braxe.

OTRAS FUENTES DE FERROL

Entre las fuentes del Arsenal Militar se encuentra una que consiste en un estanque o pilón semicircular adosado a la pared, alimentado por el agua que cae de una cabeza metálica de león que hace de surtidor. El pilón está flanqueado por dos anclas  y el conjunto se cierra por una verja metálica.

Fuente del Arsenal Militar

Otra serie de fuentes ferrolanas fueron construidas el siglo XVIII en diferentes lugares de la ciudad y desaparecieron con posterioridad, siendo todas ellas de utilidad para el suministro de agua a la población. Los historiadores de época citan, entre otras, las fuentes del Hospital de Caridad, de San Amaro, de Caranza, de la Magdalena, de las Palomas, de los Artilleros, de la Teja, de San Francisco y de Fontelonga.

Un caso especial es la Fuente de Insúa que fue construida por Dionisio Sánchez de Aguilera el año 1789 en pleno barrio de Canido, incorporando un lavadero público y un bebedero para el ganado. En su recuerdo, el año 1958 se levantó en la ladera de bajada a la Malata una fuente de nueva construcción, dotada de un amplio lavadero e incorporando un parque infantil. El abandono vecinal y el descuido llevó a su actual estado esta buena idea; hoy la estructura de la fuente aparece totalmente pintarrajeada mientras que el lavadero y los juegos infantiles están destrozados.


Fuente de Insúa. Estado de abandono actual

FUENTES MODERNAS

Otro tipo de fuentes, estas ya de carácter ornamental, son las construidas a lo largo del siglo XX, entre las que se pueden destacar la amplia fuente de la Plaza de España, donde ejercía de reguladora del tráfico de entrada y salida del tráfico de la ciudad y hoy tristemente desaparecida, y la fuente del Cantón de Molíns.

Plaza de España. Cantón de Molíns

FUENTE DEL CHOCHO DE LA VACA

Como ejemplar curioso a incluir en esta relación está la Fuente del Chocho de la Vaca, así llamada y levantada en la parroquia de Santa Cecilia de Trasancos. Con un peculiar sentido del humor se le ha puesto este nombre por incluir una reproducción en bronce del órgano reproductor externo de este animal.

Fuente del Chocho de la Vaca. Santa Cecilia

LOS LAVADEROS PÚBLICOS DE FERROL

En los barrios y lugares del municipio, asociados muchas veces a las fuentes existentes, estaban los lavaderos de uso público, muchos de ellos en uso hasta la primera mitad del siglo XX. Su descripción sería motivo de una nueva entrega; sirva como ejemplo la conocida fuente que estaba instalada al inicio de la Cuesta de Mella, alimentada por las aguas del Río Nuevo. 

Lavadero de la Cuesta de Mella

LOS DEPÓSITOS DE AGUA DE LA CIUDAD

En su día los depósitos o tanques de agua fueron esenciales en las redes de abastecimiento de agua potable de las ciudades. En la calle Alegre, el que llegó a ser llamado “Faro de Canido” constituyó durante muchos años una referencia del barrio alto de Ferrol, albergando incluso las oficinas de la Asociación de Vecinos. Un grabado de Julio Ferrín y una fotografía de su etapa final nos muestran dos fases de la vida de esta desaparecida construcción.

Depósito de agua de Canido

 

 

23 LA PINTURA MURAL EN FERROL

BELLO PIÑEIRO Y GONZÁLEZ COLLADO

LAS PINTURAS MURALES

Desde la antigüedad la pintura mural fue una concepción artística y un recurso pictórico utilizado por el hombre. Sin necesidad de remontarnos a la prehistoria, podemos ver numerosos ejemplos de este arte mural en el Renacimiento y el Barroco. El siglo XX volvió a propiciar un desarrollo de esta pintura, aplicable directamente en la pared (al fresco o al seco) o utilizando materiales cerámicos y otros soportes.

En Galicia tenemos destacados pintores de murales, como son los casos de Rodríguez Castelao, Luis Seoane, Urbano Lugrís, José Laxeiro y Carlos Sobrino, que han dejado su obra en diferentes lugares de la Comunidad gallega. En Ferrol destaca especialmente la obra de Bello Piñeiro y de González Collado.

PINTURAS MURALES MODERNISTAS DE BELLO PIÑEIRO

SALA DE CONVERSACIONES DEL CASINO DE FERROL

Entre las obras modernistas de Rodolfo Ucha en Ferrol se encuentra el Casino Ferrolano, construido a partir del año 1922 en la calle Real. En su planta baja se encuentra la Sala de Conversaciones, más conocida por su nombre popular de la Pecera, un amplio salón dotado de una larga cristalera que mira a la calle. Su techo y sus paredes están decorados con unas simbólicas pinturas murales modernistas, únicas en su género en Galicia, obra del pintor natural de Mugardos Felipe Bello Piñeiro. Esta decoración mural, que abarca algo más de cien m2 y que constituye un homenaje al paisaje de San Andrés de Teixido, se realizó en varias etapas, entre los años 1925 y 1936. 




Vista de conjunto de las pinturas murales

 La obra muestra un singular conjunto decorativo dentro del espíritu modernista vigente en España de aquella época, uniendo influencias inglesas y orientales a una concepción panteísta del autor, que hace de su trabajo una recreación del paisaje gallego y de sus especies vegetales.

Como resultado de la obra de Bello Piñeiro, el techo quedó recubierto de una decoración vegetal, con predominio de tonos verdes, ocres y dorados, que alterna casetones decorados con dibujos de entrelazos célticos con otros que muestran dibujos de la emblemática flor del tojo. El casetón central se decora con una armoniosa combinación de hojas de roble y castaño, otras dos especies autóctonas de Galicia.

 


                                                             Vista parcial de la decoración

En las paredes del Salón de Conversaciones se van alternando varios paneles decorados con diferentes escenas de paisajes y motivos vegetales. Sobre un armonioso fondo verde aparecen mezcladas las doradas hojas del roble y castaño y las amarillas flores del tojo, añadiéndose la presencia del pino gallego, tanto en forma de sus agujas como de sus frutos.

En los paneles se muestran además expresivos paisajes de la ribera de la ría de Ferrol y del espacio natural del santuario de San Andrés de Teixido, tradicional lugar de peregrinación de la comarca, además de variados elementos simbólicos.  Destacan dos representaciones diferentes del propio apóstol San Andrés, ambas de carácter popular (los típicos “sanandreses”).

 

      Visiones de San Andrés

 Como característica singular de estas pinturas murales cumple resaltar la personal dedicatoria del autor que aparece escrita y que apenas se puede leer en un lateral del techo. Además de agradecer el apoyo de sus amigos Felipe de Vierna y Gumersindo Otero, dedica de forma especial este trabajo a otra persona de la que escribe que se trata de “un nombre de mujer que no diré nunca y por el cual toda Galicia está representada aquí”.

Dedicatoria escrita en el techo

Por respeto al propio Felipe Bello Piñeiro y a este amor atormentado, no damos a conocer en este trabajo el nombre de la  conocida mujer ferrolana que constituyó el gran amor de la vida del pintor de Mugardos.  Precisamente el desenlace poco afortunado de esta relación amorosa contribuyó a la muerte del pintor, que fallecería años más tarde alcoholizado.

 


Juego de Café Sargadelos

 En recuerdo al pintor de Mugardos, la Fábrica de Cerámica Sargadelos ofrece entre sus obras un decorado juego de café inspirado en los geométricos dibujos florales que Bello Piñeiro llevó a cabo en los murales del Casino de Ferrol.

 

LAS PINTURAS MURALES DE GONZÁLEZ COLLADO

En Ferrol, el pintor recientemente fallecido, José González Collado, dentro de su abundante producción, que incluye acuarelas, óleos y dibujos, ha dejado un interesante conjunto de pinturas murales, utilizando diferentes materiales y técnicas, algunas de ellas tristemente desaparecidas o en mal estado, y otras situadas en lugares de difícil acceso público.

Según sus biógrafos, Esperanza Piñeiro y Andrés Gómez Blanco, la primera obra mural que dio a conocer el pintor ferrolano fue un trabajo de cerámica que presentó el año 1959 en una exposición de la Casa de la Cultura de A Coruña. También fuera de Ferrol, el año 1961 pintó un amplio mural para la decoración del Centro Gallego de Madrid, sintetizando el paisaje del campo gallego.

Realmente las primeras pinturas murales que llevó cabo González Collado fueron las realizadas en Ferrol durante la época que hizo el servicio militar. Estas pinturas, de tema bélico, adornan las paredes de la Residencia Militar Baluarte y presentan un estilo y unas características formales que no dejan entrever su personal arte posterior.


Residencia Militar Baluarte
              

Siguiendo con su obra en Ferrol, González Collado llevó a cabo el año 1959 un amplio mural sobre cerámica cocida, decorando las paredes de los almacenes de tejidos Rafael y Vicente. Esta pintura mural de alto valor artístico y llamativo colorido, que representaba la historia del traje, sufrió diversas vicisitudes y hoy el establecimiento donde se encontrba el mural está cerrado al público.

Almacenes Rafael y Vicente 

Una serie de murales de gran interés son los que realizó el pintor y muralista ferrolano para el desaparecido Bambú Club, un conocido local de hostelería del barrio de Recimil, que hacía esquina con la plaza de España. Cerrado desde hace varios años y demolido en parte, el local, de triste propiedad municipal, todavía conserva una serie de pinturas murales que reflejan diversos temas tropicales, una obra que tampoco hoy es accesible al público.


Local del Bambú Club

De otro tipo, pero igualmente digno de resaltar, era el adornado mural de cerámica que decoraba la nueva iglesia de la parroquia ferrolana de Santa Mariña do Vilar, una escena bíblica pintada directamente sobre la piedra de la fachada. La mala calidad de la construcción obligó a demoler recientemente la fachada, desapareciendo la pintura mural de González Collado.


Iglesia de Santa Mariña 

Sin embargo, en diversos lugares de Ferrol se conservan pinturas murales en relativo buen estado de González Collado, caso del edificio de la Cocina Económica, las instalaciones del Gran Hotel Hesperia y la sede del Colegio de Ingenieros Industriales.

                                                                              


                                              

Cocina Económica de Ferrol

Gran Hotel Hesperia. Colegio de Ingenieros Industriales

Como contraste, en una conocida cafetería de la calle Real de Ferrol pueden verse los restos de varias pinturas murales del pintor ferrolano que quedaron completamente arruinadas tras las reformas realizadas en el local.


Cafetería de Ferrol

OTRAS PINTURAS MURALES Y VIDRIERAS DE IGLESIAS

Otras ejemplos de pinturas murales de Ferrol, en este caso en iglesias, son una imagen de Cristo que permanece en el ábside en el altar de la iglesia de Santa Mariña do Vilar, obra de Segura Torrella;  una representación de San Fernando montado a caballo en la fachada del templo de la Virgen del Pilar de Recimil, obra del pintor madrileño, vinculado a Galicia, Seijo Rubio; y una serie de pinturas del retablo de la iglesia de San Martiño de Covas, obra de Carlos Villaamil.


Imagen de Cristo. Segura Torrella 

En lo que se refiere a las vidrieras de iglesias de Ferrol es digno de señalar el conjunto que representa diversos personajes históricos y religiosos relacionados con la Orden mercedaria. Fue una obra realizada el año 1926 por el artista ferrolano Camilo Díaz Baliño en el ábside y el coro de la iglesia neogótica de la Virgen de la Merced.


Vidrieras de la iglesia de la Merced. Díaz Baliño